viernes, 22 de febrero de 2008

No hay tiempo para pensar

No tengo mucho tiempo para dar forma a lo que quiero expresar en esta entrada de blog. Tengo que ir a trabajar, el tiempo es poco y evolucionar una idea, un pensamiento, es lujo de pocos. Pero uno se acostumbra. Porque en definitiva pasa de a poco. Hasta que un día ni siquiera recordamos para que queríamos ese tiempo que habíamos perdido.
Nos acostumbramos, y nos hacemos resistentes al dolor, que también pasa a estar del otro lado de la vidriera. O del mundo. Articulo de lujo, como el tiempo.
Nos acostumbramos a nuestras miserias y a las de los demás. Dejamos de exigirnos, dejamos de exigir y pasamos de callar a no tener nada para decir.
Quise escribir sobre Kevin Carter, autor de esta foto. De cómo se suicido tres meses después de recibir un premio por esta. Porque fue muy decidido en su vida, pero la fue dejando, de adentro hacia fuera. Hizo algunas tomas y espero que el cuervo abriera las alas para que el impacto de la imagen fuese mayor pero después de veinte minutos sin que el ave se moviera se retiro. Con su costumbre a cuestas. Mientras pudo.

No hay comentarios: